Diez propuestas para evitar la inmimente quiebra del Estado español

 

Las diez propuestas ofrecidas no tienen una intención revolucionaria, en el sentido ordinario de este término. Sin embargo estas propuestas están formuladas en el ámbito de un sistema de ideas políticas que tampoco descarta la necesidad, supuestas dadas las condiciones adecuadas, de desencadenar un proceso revolucionario en el sentido más tradicional.

 

I.-      Reorganización del «Estado de las autonomías» mediante una reforma de la Constitución de 1978 que esté orientada a subrayar la unidad cultural y lingüística de España en el contexto de la Unión Europea, y que esté dispuesta incluso a permitir la segregación, por «autodeterminación de independencia», de las autonomías que no quieran aceptar su integración plena en la unidad española (sin perjuicio de que puedan aceptar compromisos tales como el de «Estado libre asociado»). O dicho de un modo menos ambiguo: o bien “hay que echarlos”, o bien “hay que dejarlos ir”…  

 

II.-     Transformación, mediante reforma de la Constitución, de la actual monarquía hereditaria en una República parlamentaria, y limitación del tiempo que los ciudadanos puedan dedicar «profesionalmente» a la política (incluyendo en este concepto no sólo a los cargos públicos sino también a los puestos de dirección en los partidos políticos y sindicatos).

 

III.-    Plan energético nacional que tome en consideración la energía nuclear y el aprovechamiento al máximo de las posibilidades agrícolas y ganaderas de España.

 

IV.-   Organización de un servicio nacional obligatorio para jóvenes de ambos sexos, con funciones sociales, militares, policiales, &c., sin posibilidad de objeciones de conciencia o de cualquier otro tipo de excepción.

 

V.-    Implantación de la eutanasia procesal para asesinos convictos y confesos de crímenes horrendos.

 

VI.-   Rebaja de las cuantías escandalosas de los premios de loterías, quinielas, sorteos, premios literarios y afines hasta niveles proporcionados a los salarios mínimos.

 

VII.-  Política orientada a conseguir, como mínimo, un uno por ciento de lectores de libros escritos en español, sobre temática científica o filosófica.

 

VIII.- Eliminación paulatina del concepto de «actividades culturales» (y, correspondientemente, eliminación de rótulos tales como «páginas culturales», «animadores culturales», «Ministerios de Cultura», «Consejerías de Cultura» o «Fundaciones de Cultura») y sustitución por los conceptos o rótulos más precisos pertinentes («Consejería de Música Sinfónica», «Páginas literarias» o «Dirección General de Teatro de títeres»).

 

IX.-   Eliminación del concepto de «tercera edad, como edad del merecido descanso», y asignación a los pensionistas no impedidos de tareas obligatorias de interés asistencial, educativo o social.

 

X.-    Eliminación del concepto de «colectivo de desempleados» y asignación a los parados y población ociosa, mediante retribución, de tareas de interés público.

(Título original: “Diez propuestas, «desde la parte de España», para el próximo Milenio”; 1995)

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